Sè que es una temática muy abordada y por muchos escritores. Lo que confirma, que el pasado y sus actores, son, inexorablemente, un dilema inherente al de la condición humana. A todos nos persiguen fantasmas en algún momento.
¿Y qué pasa cuando los fantasmas se aparecen frente a nosotros, reclamando vida, reclamando ejercer nuevamente, roles protagónicos que tuvieron en el pasado?
Cuando se nos aparece un fantasma, nos trasporta automáticamente al pasado, al pasado pero visto desde el enfoque de nuestra nueva perspectiva. Una perspectiva… mejorada? O quizás no.
Fantasmas, fichas viejas en un nuevo tablero? En algunos casos, un tablero similar, el mismo, o quizás solo hay algunas pocas fichas nuevas.
El fantasma nos exige reconocimiento, nos exige mirada fija, nos pide respuestas. Podemos ignorarlo un tiempo, pero tarde o temprano será necesario enfrentarlo.
La pregunta es: Ese fantasma conservará la misma imagen y materia de aquél que vivió años atrás en nuestra realidad?
Es la sombra de algo que fue, con perfume a recuerdo. Es aquello que no fue, aquello que pudo ser, una mezcla de ilusiones, desilusiones, traiciones, amores olvidados y sufrimientos enterrados.
En definitiva, hay fantasmas que hay que enfrentar, o te persiguen de por vida. |