Los domingos suelen ser rutinarios, ya no sé si es causa o consecuencia... hace mucho que es así y no tengo ganas de remontarme a las raíces de dicha problemática para responderme (esto de no tener ganas de reflexionar también! Es causa de los efectos domingueros! No me digan que no!)
Domingos ventosos, lluviosos, o soleados, da lo mismo porque uno SIEMPRE le echa la culpa al domingo.
Está el típico sujeto que compara: "yo no estaría así si hoy fuese viernes, los viernes son mejores, es culpa del domingo" y puede que hasta busque aceptación en el otro, y quiera reafirmar lo dicho con algo como: "o no que siempre estoy así los domingos? Te diste cuenta MARTA, no?"; pero también está el que se compadece y se autoconvence a sí mismo: "bueno, es domingo, está feo (SIEMPRE está feo, por más que haya sol, uno va a decir que está feo, es una regla implícita, un código interno entre el domingo y nosotros, los humanos) qué se le va a hacer! (rascada de panza), no se labura, hay que descansar, me quedo en la camita, al pedo como bocina de avión" (otra trillada frase argentina dominguera) Nunca falta ESE ATREVIDO (que nunca somos nosotros, siempre es un conocido de un conocido) que se pone a hacer teoremas, o a estudiar:
LOS DOMINGOS NO SE PUEDE ESTUDIAR! Es algo probado científicamente...! ( metamensaje: "por qué no nací lo suficientemente nerd?")
Y algo innegable, los domingos uno SIEMPRE es HORRIBLE, un monstruo, un ser estéticamente despreciable, por más que no haya salido, DA LO MISMO! MEJOR ESCONDERSE! Y si se sale, mejor correr y hacer todo velozmente para que otros no puedan horrorizarse con tu aspecto. Contemplemos lo que cuenta una sujeto B (desconocida, no, no soy yo...NO!):
"yo salí como todos los domingos, a visitar a mi abuela, que vive a unas cuadras. Estaba demasiado ventoso, los domingos apestan, todos lo sabemos a eso. Pero mirá que no exagero eh! Casi se viene un huracán JUSTO cuando yo salía, después paró, seguramente el viento empezó por mi, lo sé, encima domingo... Todo cerrado, domingo, no había gente (mejor que no había, hubiesen salido corriendo si me veían, qué ojeras!), un viento que amenazaba con levantarme la pollera, pero yo, no intenté detenerlo, pensé: "ja, ahora se me ve todo, no importa, voy desafiando al viento (me miré en el reflejo de un vidrio) sí, cara desafiante, me sale bien che! QUE ME LEVANTE LA POLLERA! QUE SE ANIME! NO ME IMPORTA, SOY UNA EXHIBICIONISTA ENCUBIERTA, JA – me reí sola, una exhibicionista encubierta sí, y fracasada, no había nadie con quien exhibirme. Darme cuenta de este pequeño GRAN detalle me arruinó todo el monólogo (que ya se había tornado épico, ya era una exhibicionista a caballo y con hacha, una lady godiva versión tercermundista con el pelo más corto, un caballo imaginario y que peleaba contra el viento...) Blah, domingos, no se puede ni imaginar en paz que el viento te levanta la pollera y te hace recordar QUE NO SOS EXHIBICIONISTA y que justo traías tu peor ropa interior."
|