Aunque no lo parezca, estos son hechos sacados de la vida real...Si señor/a si usted es impresionable, por favor evite leer las siguientes lineas:
Escena 1, día 3, Escuela de Arte Martín A. Malharro:
Tarjeterus pelotudinius: - ...¿Por qué te vestís así? Yo: - ¿Así cómo...? Tarjeterus pelotudinius: - No sé...Así, diferente... – Yo: - ¿Y por qué vos te vestís así? Tarjeterus pelotudinius: Porque mi vieja me compra la ropa...
Escena 2, día 6, Escuela de Arte Martin. A. Malharro:
Tarjeterus insistentus pelotudinius: Che, al final no me dijiste el otro día...¿Y por qué te vestis así? Yo: Porque mi vieja no me compra la ropa... Tarjeterus insistentus pelotudinius: ¿Por qué no? Yo: Porque me abandonó cuando tenía 2 años, se fue con un enano de circo y ahora soy adicta a las mentitas y al alcohol de quemar. Tarjeterus insistentus pelotudinius: Jajaja, no dale...en serio Yo: ¿Qué no me crees? Tarjeterus insistentus pelotudinius: Ah si, ¿pensás que te voy a creer eso? Yo: Si, sos tarjetero... Tarjeterus insistentus pelotudinius: ¿Y qué? ¿Los tarjeteros somos idiotas? Yo: Si Tarjeterus insistentus pelotudinius: No se puede hablar con vos... Yo: -_-
Hoy en día, Tarjeterus insistentus pelotudinius es adicto al helado, dedica su vida a cultivar su panza y a menear sobre los parlantes de Chocolate al ritmo del ensordecedor ritmo punchi y del "atrapante" sonido de la cumbia villera. Algunos dicen que lo ven de vez en cuando en la peatonal chamuyando pendejas de 12 años y meneando para ellas a cambio de tarjetas. Yo digo, que nuestra relación creció de ser rechazo-indiferencia a ser indiferencia-casi aprecio. En el mundo hacen falta tarjeteros para que gente como yo tenga de que hablar en su blog, no sé que haría sin vos Cristian... Además, sabés que nuestras "peleítas" entre horas son adicción :P
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